Semillas para un nuevo mundo
¿Qué es #ClimateOfChange?

A lo largo de la historia de nuestro planeta el clima ha ido cambiando. Sin embargo, los drásticos cambios que vemos en la actualidad están en gran medida provocados por la actividad humana. La forma en que vivimos nuestras vidas, extrayendo de forma agresiva los recursos y quemando combustibles fósiles, es una de las principales causas de la devastación del planeta. A escala humana, esta economía global es muy desigual, ya que se basa en corporaciones y sociedades ricas que se aprovechan de los recursos, las vidas y los hábitats de todos.

#ClimateOfChange considera que la crisis climática se entrelaza con la migración, que, a su vez, tiene sus raíces en un sistema económico injusto. La participación es fundamental para lograr una transición justa a un sistema sostenible que funcione para todas las personas.

La situación es muy compleja y no es posible separar estos temas; están conectados.

La crisis medioambiental es una crisis social

Sin duda, el cambio climático tiene que ver con la degradación medioambiental… pero eso no es todo. A escala humana, los países y las personas más pobres ven que su forma de vida, su trabajo, su salud y su acceso a los derechos están afectados de forma desproporcionada. Los países y las personas que contribuyen menos a la crisis medioambiental son los que más sufren sus terribles efectos.
Algunos europeos pueden permitirse llevar un estilo de vida ecológico, pero el conjunto de la sociedad se basa en un consumo extremo. Si todas las personas del mundo viviesen como el ciudadano medio de la UE, ¡necesitaríamos 2,8 planetas para cubrir nuestras necesidades! Las personas afectadas por el cambio climático ven como su salud y sus propiedades se deterioran y que pueden quedarse sin sus modos de vida. Se ven obligadas a asumir deudas irremediables y pierden la capacidad de buscar una vida digna en su lugar de origen.
Los efectos del cambio climático pueden llevar a la gente a migrar dentro de su propio país o a atravesar fronteras para llegar a los países vecinos. Una minoría acaban yendo más lejos, a Europa. Contra su voluntad, deben abandonar sus hogares, a sus familias, amistades y a veces posesiones, a la búsqueda de una vida mejor.
Las personas que se ven obligadas a migrar, a menudo carecen de una protección legal y social adecuada. Con frecuencia deben aceptar el trabajo que se les ofrece, a veces a costa de su libertad. Las personas que no tienen acceso a los derechos humanos y laborales más básicos, son vulnerables a la explotación e incluso a condiciones de esclavitud por parte de gente que se aprovecha de ellas.
Cuando se usa a los migrantes indocumentados como mano de obra informal, las empresas que recurren a ellos obtienen una ventaja injusta con respecto a las empresas que respetan los derechos humanos, económicos, sociales y medioambientales y que pagan un salario digno a sus trabajadores.
La disminución de los recursos naturales, la disponibilidad de trabajo y los servicios puede generar conflictos, ya que la gente hace lo que puede por sobrevivir. Si se les impide abandonar un territorio en el que no hay trabajo ni comida, surgen situaciones de emergencia con unos costes humanos, sociales y económicos inmensos.

NUESTRA RESPUESTA

Necesitamos un sistema que ponga los aspectos ecológicos y sociales en el centro de las decisiones políticas e individuales. La justicia climática para todos tiene que ver con los derechos. Para que haya una transición justa, #ClimaDeCambio pide a los gobiernos que hagan los cambios adecuados en la legislación.

El término «transición justa» no define únicamente QUÉ aspecto va a tener este nuevo sistema, sino que también aborda CÓMO llegar a él. Una transición justa busca que, en el proceso para lograr el cambio, se garanticen las necesidades básicas y se logre el bienestar social… para todos.

Por estos motivos, #ClimateOfChange defiende:

1. Mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 °C a través de la neutralidad climática de la UE para 2040, una década antes del objetivo de 2050 actual.

La UE debe descarbonizar su economía impulsando las tecnologías relacionadas con las energías renovables (para sustituir a los combustibles fósiles) y mejorando la eficiencia energética en sectores estratégicos como la energía, la calefacción y el transporte.

2. Pasar a una economía social y ecológicamente justa que esté al servicio de la sociedad y la naturaleza, y no de los intereses de las corporaciones.

Este nuevo modelo económico debe ser regenerativo, democrático, justo y empático. Los países que más contribuyen al cambio climático deben aportar reparaciones por aquellos daños y pérdidas causados a las poblaciones más afectadas a través de mecanismos de financiación internacional y del apoyo a las medidas de adaptación en los países más tocados.

3. Aprobar políticas para una migración segura.

Las políticas para una migración segura y la protección jurídica permiten que cualquier persona pueda migrar como parte de una estrategia de adaptación a la crisis medioambiental, ejerciendo el derecho universal a la movilidad.

4. Incorporar las opiniones de la juventud a la toma de decisiones políticas.

Los y las jóvenes, así como las generaciones futuras, están entre los más afectados por el cambio climático, pero además son los mayores agentes de cambio. #ClimateOfChange pretende informar, empoderar e impulsar a la juventud como defensora del cambio.

Necesitamos una normativa vinculante para conseguir la justicia climática para todos; ¡por el bienestar de nuestro planeta y de TODOS sus habitantes!